Reutilizar el agua para completar el círculo: factor clave dentro del Día Mundial del Saneamiento

El 19 de noviembre se celebra el Día Mundial del Saneamiento (o también llamado del Retrete), promovido por Naciones Unidas. Este año la celebración pone el foco en los 3.600 millones de personas en todo el mundo – alrededor de la mitad de la población mundial – que carecen de servicios de saneamiento gestionados de forma segura. Más allá de ser un derecho, es necesario que todas las personas de una comunidad dispongan de retretes para proteger su salud de manera transversal. Por eso, agua y saneamiento para todos es el sexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la hoja de ruta mundial para un mundo más justo y sostenible.

Además, los episodios climáticos extremos, como inundaciones y sequías, y el aumento del nivel del mar que provoca el calentamiento global son un grave riesgo para los elementos de los sistemas de saneamiento (las tuberías, los tanques y las plantas de tratamiento). Ello supone invertir, con un modelo de colaboración público-privada, de manera sostenida en las instalaciones para atender las directivas europeas y para lograr sistemas más resilientes.

Agbar transforma sus depuradoras para regenerar el agua

El grupo Agbar, comprometido con el saneamiento de calidad, tiene en España un total de 793 plantas depuradoras que durante el año 2020 trataron 1.062,9 hectómetros cúbicos de aguas residuales (¡el equivalente a más de 350.000 piscinas olímpicas!). Para hacer frente al desafío climático y hacer más sostenible todo el proceso, el grupo impulsa la evolución de las depuradoras tradicionales en “biofactorías”, un nuevo concepto basado en la economía circular. Estas instalaciones regeneran, mediante sistemas de tratamiento avanzado, toda el agua que tratan, lo que permite su reutilización en nuevos usos, como el riego de zonas verdes o la agricultura. Además, valorizan todos los residuos generados durante la depuración y se autoabastecen de energía.

Biofactoría La Farfana, en Chile, donde se creó el modelo de biofactorías y que recibió el premio de Naciones Unidas a la mejor innovación mundial para hacer frente al cambio climático.

Este modelo, premiado por Naciones Unidas por su puesta en marcha en Aguas Andinas, empresa del grupo en Chile, se aplica también en diferentes puntos de España, siendo referencia la biofactoría Sur de Granada, gestionada por EMASAGRA, la empresa municipal de abastecimiento y saneamiento de Granada. Otro ejemplo es la biofactoría del Baix Llobregat, en Barcelona, gestionada por Aigües de Barcelona y una de las mayores y más modernas plantas de saneamiento de aguas residuales de Europa. Su capacidad de producción de agua regenerada para distintos usos es de más de 100.000 millones de litros al año, que se puede reutilizar para riego agrícola, servicios municipales y ambientales como la limpieza de calles y la conservación de parques y jardines, o usos industriales. La calidad del agua obtenida es tan alta que se puede infiltrar en el acuífero del Llobregat para hacer frente a episodios de intrusión salina.

La importancia de no tirar residuos al inodoro

Con motivo del Día Mundial del Saneamiento, es necesario recordar la importancia de no tirar residuos por el inodoro, tales como colillas, aceite, productos para el cuidado personal (toallitas higiénicas, pañales de bebés, bastoncillos de algodón, discos desmaquillantes, tampones, etc.), así como medicamentos, un mal hábito con una costosa factura económica y medioambiental. Según la Asociación Española de Abastecimiento de Aguas y Saneamiento (AEAS), en una ciudad española de unos 300.000 habitantes se recogen alrededor de 10 kilogramos de estos residuos por persona al año. Estos desperdicios obstruyen las canalizaciones y suponen un sobrecoste total estimado de unos 230 millones de euros al año.

Imaginar la ciudad del futuro pasa por hacer más sostenibles todos los servicios, empezando por algo tan básico como el saneamiento de agua.

Overshoot Day: Día crítico para el planeta

Exhausto para producir más recursos naturales, el planeta manda cada año un mensaje de alerta por estas fechas. Este año, el jueves 29 de julio la Tierra entrará en déficit ecológico, según Global Footprint Network. Es el denominado Earth Overshoot Day (o Día del Sobregiro de la Tierra), el día en que la humanidad habrá consumido ya todos los bienes naturales que nuestro planeta es capaz de regenerar en un año.

A partir de esta fecha y hasta finales de año estamos en una situación de déficit global porque nuestro consumo de los recursos de la naturaleza (agua, alimentos, combustibles fósiles…) será superior a los nuevos recursos disponibles. Viviremos, por decirlo de una manera sencilla, de prestado. Un préstamo que deberán asumir las generaciones futuras. La humanidad utiliza un 74% más de lo que los ecosistemas del planeta pueden regenerar. Es decir, con nuestros actuales estándares de consumo necesitaríamos tener 1,7 veces el equivalente al planeta Tierra para saciar todas nuestras demandas.

Fin de la excepción del primer año de pandemia

La fecha de este año es la misma que la de 2019. En 2020 la marca en el calendario se retrasó hasta el 22 de agosto. La causa fue el confinamiento que sufrió la población mundial debido a la pandemia de la COVID-19. El primer año de la crisis sanitaria redujo drásticamente la actividad económica mundial y, de manera colateral, el consumo de recursos naturales. También dio lugar a una efímera sensación de alivio y alimentó un mensaje de optimismo: es posible vivir en un mundo más limpio y cambiar nuestro modelo de producción y consumo por otro más respetuoso con nuestro entorno. Porque hoy, más que nunca, somos conscientes de que la salud de las personas está estrechamente relacionada con la salud del planeta.

La razón del nuevo acelerón en 2021 (que ha adelantado esta simbólica fecha en tres semanas) es el aumento del 6,6% en la huella de carbono con respecto al año pasado, así como la disminución del 0,5% en la biocapacidad forestal mundial debido, en gran parte, a la deforestación en el Amazonas. Tras el efecto transitorio de la crisis sanitaria, vuelve a quedar en evidencia la necesidad urgente de impulsar una recuperación económica sostenible en la que todos −gobiernos, administraciones, empresas y ciudadanía− tengan en cuenta los límites de la Tierra. La situación ha empeorado de forma alarmante en los últimos veinte años por el aumento de la explotación de todos los recursos naturales, el incremento de la población mundial y los efectos del calentamiento global, producido por la emisión de gases de efecto invernadero. De hecho, el balance es actualmente uno de los peores desde que el mundo entró en un déficit ecológico en la década de 1970, según las Cuentas Nacionales de Huella y Biocapacidad (NFA por sus siglas en inglés) basadas en datos de Naciones Unidas (ONU).

Agbar, actor clave en la reducción de la huella ecológica global

Agbar, grupo comprometido con el medio ambiente, ofrece soluciones innovadoras en torno a la gestión sostenible del agua, los recursos naturales y la salud ambiental para la agricultura, la industria y las ciudades, en línea con la hoja de ruta de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.

El grupo trabaja en la reducción de la huella ecológica global con el objetivo de liderar la transición hacia un modelo productivo y de ciudades más sostenible y resiliente, mitigando las causas del cambio climático. Gracias a soluciones tecnológicas y sistemas avanzados de ayuda a la decisión que hacen posible una gestión más eficiente de las infraestructuras de agua, la compañía ha ahorrado desde 2017 unos 36,5 hm3 de agua en España. Además, Agbar logró en 2020 cubrir con energía ‘verde’ el 99,4% de sus necesidades energéticas, lo que equivale al consumo anual de electricidad de cerca de 84.000 hogares.

Anticiparse es fundamental para hacer frente a las consecuencias del calentamiento global. DINAPSIS, la red de hubs de innovación y transformación digital del grupo Agbar, ha desarrollado una herramienta digital que permite analizar, mediante simulaciones, la capacidad de las principales infraestructuras de un territorio para hacer frente a los efectos de los fenómenos climáticos extremos −como por ejemplo el caso de la DANA de 2019 en Alicante− y evaluar medidas alternativas para mejorar la resiliencia de la zona. DINAPSIS fue seleccionado a finales del año pasado como uno de los 101 Ejemplos Empresariales de Acciones #PorElClima en reconocimiento a su compromiso ante el cambio climático.

Los recursos del planeta son finitos y ello hace más necesario que nunca la apuesta por la economía circular, con el continuo reaprovechamiento de los residuos. Agbar es pionera en este campo y uno de sus proyectos más destacados es la transformación de las plantas de tratamiento de agua en biofactorías con el objetivo de darle una nueva vida al agua para nuevos usos, revalorizar los residuos, lograr la autosuficiencia energética y tener cero impacto ambiental. Un ejemplo es la biofactoría Sur de Granada, gestionada por Emasagra, que ha conseguido que prácticamente el 100% del agua depurada se reutilice para el riego de cultivos; los lodos arenas y grasas se valoricen como abono en agricultura o jardinería, y se alcance la autosuficiencia energética durante algunos meses del año. Su modelo de gestión ha sido reconocido como buena práctica por la publicación European Circular Economy Stakeholder Platform.

La naturaleza es el mejor ejemplo a imitar para proteger el planeta. Agbar impulsa el desarrollo de modelos respetuosos y responsables con el clima y el entorno. Lo hace a través de la implantación de infraestructuras verdes (soluciones basadas en la naturaleza o la naturalización de instalaciones, tanto en el ámbito urbano como en espacios de interés natural, preservando la biodiversidad y los servicios ecosistémicos que se generan) y una economía baja en carbono. Un caso paradigmático lo constituyen los humedales artificiales de depuración de Illa de Mar y l’Embut (Delta del Ebro), gestionados por Agbar. En 2020 fueron declarados reserva natural de fauna salvaje por el Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Cataluña. A día de hoy es una zona de alto interés ornitológico, que ofrece espacios idóneos (refugios, zona de alimentación y nidificación) para la observación de aves, algunas de ellas amenazadas de desaparición, paseos naturalistas y educación ambiental.

Con ejemplos como éstos, se contribuye a la preservación del medio ambiente y a intentar mover la fecha del Overshoot Day, día crítico para el planeta.

Objetivo para la próxima década: preservar los ecosistemas

Los ecosistemas desempeñan un papel fundamental en nuestro planeta, proporcionando beneficios esenciales para todos los seres vivos, como agua, alimentos, o purificación del aire, entre otros. Todos dependemos de ecosistemas saludables para nuestra supervivencia. Es más necesario que nunca que reconectemos con la naturaleza para frenar la alarmante pérdida de especies de flora y fauna y para contribuir a mitigar los efectos del cambio climático. Ahora es el momento de actuar.

El Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra el 5 de junio, pone énfasis este año en la necesidad de preservar nuestro entorno, restaurando los ecosistemas dañados y protegiendo aquellos que aún conservan su vitalidad y diversidad. La celebración marcará el lanzamiento del Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030). Precisamente, 2030 es la fecha límite que los científicos consideran crítica para evitar los peores impactos del cambio climático.

Asimismo, la pandemia de la COVID-19 ha puesto de relieve el papel protector de la naturaleza. Según la ONU, unos ecosistemas sanos ayudan a protegernos de las enfermedades, ya que la diversidad de especies hace más difícil la propagación de patógenos. Además, de aquí a 2030 la restauración de 350 millones de hectáreas de ecosistemas terrestres y acuáticos degradados podría eliminar de la atmósfera de 13 a 26 gigatoneladas de gases de efecto invernadero, los responsables del calentamiento global.

Con más de 85.000 especies de animales y plantas, España es el país con más biodiversidad de Europa, lo que supone el 54% de las especies de Europa y cerca del 5% de las especies conocidas en el mundo. Sin embargo, esta biodiversidad está gravemente en peligro. De las 85.000 especies mencionadas, el 14%, están amenazadas y pueden extinguirse, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Agbar, aliado en la defensa del medio ambiente

Comprometido con la preservación de los elementos esenciales del medio ambiente, Agbar ofrece soluciones innovadoras en torno a la gestión sostenible del agua, de los recursos naturales y de la salud ambiental para la agricultura, la industria y las ciudades, en línea con la hoja de ruta de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

El desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza es una prioridad para la compañía. Un ejemplo son los humedales artificiales de depuración de Illa de Mar y L’Embut, situados en el Delta del Ebro. Gestionados por Agbar, el año pasado fueron declarados reserva natural de fauna salvaje por el Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Cataluña. Se trata de una zona de gran interés ornitológico, que ofrece espacios idóneos (refugios, zona de alimentación y nidificación) para la observación de aves (algunas de ellas amenazadas), paseos naturalistas y educación ambiental.

Conservar la biodiversidad en las zonas donde opera es otro objetivo clave para la compañía, que tiene un 11,7% de sus instalaciones en espacios protegidos. En estos emplazamientos, y en el entorno de infraestructuras como las biofactorías (depuradoras basadas en los principios de la economía circular), se toman medidas para proteger la flora y la fauna. En concreto, Agbar realizó en 2020 en España un total de 76 diagnósticos de biodiversidad (60 de ellos de instalaciones dentro de espacios protegidos) y puso en marcha 45 planes de acción en plantas de tratamiento, 34 de ellos en espacios protegidos. Un ejemplo de iniciativa en la lucha contra la pérdida de biodiversidad es el programa de gestión integral de especies de flora invasora desarrollado por la compañía. A través de una metodología y herramientas propias, el personal de las instalaciones del grupo está capacitado para identificar y reportar observaciones, así como ejecutar y realizar planes de control y comunicación de especies invasoras.

Agbar apuesta también por la eliminación del uso de productos fitosanitarios en todas sus instalaciones, lo que conlleva un cambio en el modelo de gestión de las zonas verdes. Los trabajadores reciben formación específica y la compañía ha elaborado una guía de mantenimiento y un documento de cláusulas que se está incluyendo en los contratos con subcontratistas del mantenimiento de estas zonas verdes. Gracias a los esfuerzos de todos los actores implicados, el 81,5% de las instalaciones del grupo están ya libres de fitosanitarios y pesticidas.

Lograr que trabajadores y miembros de las comunidades locales sean verdaderos guardianes de la naturaleza es otra de las misiones. Por ejemplo, el programa de voluntariado BiObserva es una iniciativa corporativa, implantada en más de 95 instalaciones, en la que colaboran más de 270 trabajadores de la compañía como voluntarios. Este programa contempla la observación de las especies de avifauna en los centros de trabajo y su registro en una app o en una plataforma web de acceso público. Las cerca de 60.000 observaciones recogidas han sido utilizadas internamente por la compañía con el fin de analizar y diseñar planes de acción de biodiversidad y están a disposición de la ciencia.

Cuidar del planeta es cuidar de nosotros mismos. Revertir los daños causados a la naturaleza es el mayor reto intergeneracional actual. Es el momento de comprometerse.

Ángel Simón: “Nuestro compromiso como profesionales del agua se manifiesta en nuestra labor diaria y dedicación para preservar este recurso fundamental”

Este año, el Día Mundial del Agua gira en torno al lema de Naciones Unidas “El valor del agua”, con el fin de reflexionar sobre el significado que tiene el agua, en todos sus usos, para las personas de todo el mundo y tomar consciencia sobre su relevancia. En su intervención, Ángel Simón, ha afirmado: “Todos tenemos todos un vínculo especial con el agua, y en particular, nuestro compromiso como profesionales del agua se manifiesta en nuestra labor diaria y dedicación para preservar este recurso fundamental”. Un compromiso que ha sido aún más importante en los últimos meses −durante el contexto actual de pandemia−, al garantizar un servicio esencial para la ciudadanía por su estrecha relación con la salud y la higiene.

Además, el presidente de Agbar ha puesto de relieve la importancia del agua como impulsor del cambio, permitiendo el progreso socioeconómico, contribuyendo, por ejemplo, a asegurar el desarrollo de la agricultura, la industria y las ciudades.

El encuentro ha contado también con la intervención de Federico Sánchez, arquitecto, académico y conductor televisivo y radial chileno, que ha compartido su visión sobre qué significa el agua: “Un ciclo de tres conceptos, uno, origen, de la vida, pero también de las ciudades; dos, oportunidad, para transformar los espacios donde vivimos; y tres, recreación, elemento fundamental en el desarrollo de las sociedades contemporáneas”.

Así mismo, en el acto han participado varios profesionales que forman parte de la compañía, que han compartido qué significa el agua para cada uno de ellos, destacando palabras clave como: “futuro”, “motor de la vida” o “estado de ánimo”, desde diferentes puntos del territorio.

El acto ha sido conducido por Jose Guerra, director de Comunicación, Marketing y Reputación de Agbar, y se ha emitido desde el espacio Ágora del Museu de les Aigües de Cornellà de Llobregat (Barcelona).

El evento completo se puede ver en el perfil de YouTube de Agbar: aquí 

El agua, un recurso esencial para la vida y para el futuro

Por ello, el 22 de marzo celebramos el Día Mundial del Agua, instaurado por Naciones Unidas, que este año quiere destacar el valor del agua y que busca conocer el significado que este elemento tiene para cada uno de nosotros a fin de ayudar a generar conciencia al respecto. El agua ha sido, es y será un recurso indispensable para la vida.

Retos para la gestión de los recursos hídricos

La escasez de este recurso, la emergencia climática y sus efectos ya eran algunos de los retos globales a los que nos enfrentábamos antes de la pandemia. La disponibilidad de los recursos hídricos está amenazada por el cambio climático y sus efectos son cada vez más devastadores. Lo vivimos con el Gloria y la DANA en nuestros municipios. Asimismo, en 2050 la población mundial superará los 10.000 millones de personas y la demanda mundial de agua aumentará entre un 20 y un 30 %. Por lo tanto, garantizar el suministro de agua para todo el mundo se convierte en una de las grandes prioridades globales.

Ahora, a los retos ya existentes previa pandemia, se han añadido y agudizado los retos sanitarios, económicos y sociales. Ante las dificultades y las desigualdades, Agbar, como compañía gestora de servicios medioambientales que garantiza el abastecimiento de agua a más de un millón de hogares, empresas y administraciones, ha estado a su lado para garantizar el suministro de agua y ayudar a las personas en situación de vulnerabilidad. Esta es una de las maneras en qué la compañía ha demostrado, una vez más, que es un actor destacado para concretar respuestas en momentos de incertidumbre.

Pioneros en la detección del virus

Otra de estas respuestas ha sido el desarrollo de la solución COVID-19 City Sentinel, una herramienta de vigilancia epidemiológica para identificar de forma temprana la presencia del SARS-CoV-2 en las aguas residuales, monitorizar su evolución y adoptar medidas efectivas inmediatas para anticiparnos a los rebrotes.

Esta solución innovadora, elegida por el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico y el Ministerio de Sanidad como herramienta para la vigilancia microbiológica, ya está implementada en más de 100 municipios de España y realiza el seguimiento a más de 13 millones de habitantes.

El compromiso de Agbar va más allá del trabajo diario de suministro y saneamiento de agua. Ahora hay que abordar los retos planteados y aportar soluciones que permitan alcanzar una recuperación económica y social de forma sostenible. Y el agua es un elemento esencial de esta recuperación.

El agua impulsa la recuperación

Los fondos europeos Next Generation EU son la herramienta que hará posible esta recuperación, un instrumento para contribuir a reparar los efectos económicos y sociales derivados de la pandemia. En el marco de estos fondos, se impulsan proyectos que se fundamentan en la innovación, la digitalización y la transición ecológica, ámbitos en los que Agbar tiene mucho que aportar. El objetivo es ser más sostenibles y resilientes ante las amenazas presentes y futuras.

En España, el sector del agua genera un empleo de calidad de más de 40.000 puestos de trabajo de forma directa y de 60.000 puestos de trabajo indirectos. Tenemos la oportunidad de contribuir a seguir generando un empleo de calidad a través de inversiones transformadoras en nuestro territorio que se basen en los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU y que tengan la mirada puesta en la Agenda 2030.

La colaboración público-privada es esencial para desarrollar estos proyectos. Las alianzas entre empresas y administraciones deben ser el motor de esta reconstrucción para movilizar los recursos necesarios y ejecutar las inversiones sostenibles que permitirán seguir creando empleo de calidad y generando actividad económica. Un ejemplo es la transformación de las instalaciones de agua en ecofactorías, que permitirán aplicar la economía circular al ciclo del agua de nuestras ciudades y hacer un uso eficiente de los recursos.

Con la mirada puesta en el futuro, Agbar no solo plantea proyectos para la gestión del agua, sino que también propone establecer un pacto social que se constituya municipio a municipio y que cuente con la colaboración de administraciones, empresas y entidades. Estas alianzas deben llevar a concretar propuestas locales basadas en la solidaridad, el empleo de calidad y una reconstrucción verde e inclusiva.

En el Día Mundial del Agua, ponemos el foco en el valor de este recurso escaso, pero esencial para nuestra vida y nuestro futuro. El agua es sostenibilidad, innovación, bienestar social, salud, empleo de calidad, resiliencia, educación, agricultura, industria, biodiversidad y colaboración. Cuidémosla para garantizar un presente de oportunidades y un futuro sostenible, inclusivo y solidario.